Critical Care and Emergency Medicine  
Revisión Narrativa  
Guía práctica para la colocación ecográfica de accesos  
venosos y arteriales en pediatría. Recomendaciones GAVA  
Practical guide for ultrasound-guided placement of venous and arterial access in pediatrics.  
GAVA Recommendations  
Javier Ponce  
1, Edgar Ramón Chávez Robles  
2, María Cecilia Garcia  
3, Daniela Patricia Vallejos Vidal  
4, Luis Fernando  
Sabajan Gómez  
5, Kasey Fuentes Bernal 6, Lellis Figueroa  
1, Alfredo Carlos Rodríguez-Portelles  
7, David Pascual Rojas  
9
Flores  
8, Rielka Marietta Miranda Isaguirre  
.
1
Hospital Dr. Guillermo Rawson, San Juan, Argentina. Miembro fundador USPed Latinoamérica.  
Hospital del Niño Morelense, Emiliano Zapata, México. Miembro fundador USPed Latinoamérica.  
Hospital de Pediatría J. P. Garrahan. Miembro fundador USPed Latinoamérica.  
Hospital general de niños “Pedro de Elizalde”. Miembro fundador USPed Latinoamérica.  
Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, Guatemala.  
Hospital del Niño Dr. José Renán Esquivel, Panamá.  
Hospital Metropolitano, Quito, Ecuador. Miembro fundador USPed Latinoamérica.  
2
3
4
5
6
7
8
9
Hospital General Regional No. 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social, Querétaro. Miembro fundador USPed Latinoamérica.  
Hospital Victoria Motta, Jinotega, Nicaragua.  
Editor  
Manuel Alberto Guerrero Gutiérrez , Lizeth Tapia  
Chair  
Diego Escarraman Martínez  
ving safety and effectiveness, and reducing the need for  
radiation exposure. Additionally, the importance of simula-  
tion-based training and standardization of the procedure to  
maintain safety and effectiveness is emphasized.  
The use of ultrasound in the placement of pediatric access  
points is the technique of choice due to its superiority in sa-  
fety and success compared to traditional methods. The inte-  
gration of detailed guidelines, ongoing clinical training, and the  
use of advanced techniques such as contrast-enhanced ultra-  
sound optimize outcomes and minimize complications. The  
inclusion of these skills in the training of specialists in intensive  
care, emergency medicine, and pediatric surgery is recom-  
mended to standardize and improve the quality of care.  
Abstract  
Vascular access is essential in critically ill pediatric patients  
for the administration of life-saving treatments, monitoring,  
and blood sampling. Traditional placement of venous and ar-  
terial access based on anatomical landmarks is associated  
with complications due to its blind execution. Bedside ultra-  
sound has revolutionized the practice, allowing real-time vi-  
sualization of the vessel and needle, increasing success rates,  
and reducing complications. A standardized guide is presen-  
ted for vascular access placement, which includes prior eva-  
luation, equipment preparation, positioning of the operator  
and the vessel to be used, ultrasound-guided puncture,  
catheter placement, and post-procedure verification.  
The most common access modalities (internal jugular  
vein, subclavian, and femoral), unusual situations, arterial  
catheters, early detection of complications, and the final po-  
sition of the catheter’s distal tip are included, thereby impro-  
Keywords  
Ultrasonography, Central Venous Catheters, Pediatric Intensive  
Care, Patient Safety. Source: MeSH.  
1
2
Volumen 5  
Resumen  
POCUS Point of Care Ultrasound  
TBC Tronco braquiocefálico  
VF Vena femoral  
El acceso vascular es fundamental en pacientes pediátri-  
cos críticos para la administración de tratamientos vitales,  
monitoreo y toma de muestras sanguíneas. La colocación  
tradicional de accesos venosos y arteriales basada en refe-  
rencias anatómicas se asocia a complicaciones por su reali-  
zación a ciegas. La ecografía a pie de cama ha revolucionado  
la práctica, permitiendo la visualización en tiempo real del  
vaso y la aguja, aumentando la tasa de éxito y disminuyen-  
do complicaciones.  
VSC Vena subclavia  
VYI Vena yugular interna  
ZIM Zone Insertion Method  
Introducción  
Se presenta una guía estandarizada para la colocación de  
accesos vasculares que incluye evaluación previa, prepara-  
ción del equipo, posicionamiento del operador y vaso a utili-  
zar, punción ecoguiada, colocación del catéter y verificación  
posterior al procedimiento. Se incorporan las modalidades  
de acceso más frecuentes (vena yugular interna, subclavia y  
femoral), situaciones no habituales, catéteres arteriales, de-  
tección precoz de complicaciones y posición final del extre-  
mo distal del catéter, mejorando esto la seguridad y eficacia  
y disminuyendo la necesidad de exposición a radiación. Ade-  
más, se resalta la importancia de la capacitación basada en  
simulación y la estandarización del procedimiento para pre-  
servar la seguridad y eficacia.  
La utilización de la ecografía en la colocación de accesos  
pediátricos es la técnica de elección por su superioridad en  
seguridad y éxito en comparación con métodos tradiciona-  
les. La integración de guías detalladas, la capacitación clínica  
continua y el uso de técnicas avanzadas como el ultrasonido  
con contraste optimizan los resultados y minimizan compli-  
caciones. Se recomienda la inclusión de estas destrezas en la  
formación de especialistas en cuidados intensivos, emergen-  
cias y cirugía pediátrica para estandarizar y mejorar la calidad  
del cuidado.  
En pacientes críticos, el acceso vascular central es esencial  
para la administración de nutrición parenteral, fármacos, he-  
mocomponentes y terapias avanzadas como marcapasos,  
soporte renal o plasmaféresis, así como la obtención de  
muestras sanguíneas. El catéter venoso central (CVC) evita  
múltiples punciones y preserva los sitios de acceso, constitu-  
yéndose en una competencia fundamental en los cuidados  
intensivos pediátricos1, 2. Se define como CVC aquel cuya  
punta distal se ubica en una vena central (vena cava superior  
o inferior, o aurícula derecha), accediendo habitualmente por  
la vena yugular interna (VYI), vena subclavia (VSC) o vena fe-  
moral (VF), aunque también puede avanzarse desde venas  
periféricas1, 3, 4  
.
Tradicionalmente, la inserción se realizaba guiada por re-  
ferencias anatómicas “a ciegas”, con riesgo de complicacio-  
nes como punción arterial, hemotórax, neumotórax  
o
hematomas5, 6. El desarrollo de la ecografía al pie de cama  
(point-of-care ultrasound, POCUS) transformó este procedi-  
miento al permitir identificar el vaso, guiar en tiempo real la  
punción e insertar el catéter bajo visión directa, aumentando  
la seguridad y precisión7. La evidencia respalda de forma  
consistente esta práctica. Un metaanálisis con 3.995 proce-  
dimientos mostró que la guía ecográfica disminuye el fracaso  
en la canulación y las punciones arteriales, con beneficios  
comprobados tanto para VYI como para la VF3. Además, se  
asocia a mayor tasa de éxito en el primer intento, menor nú-  
Palabras clave  
mero de intentos fallidos y reducción de complicaciones3, 4, 7  
.
Ecografía, acceso venoso central, cuidados intensivos pediá-  
tricos, seguridad del paciente (Fuente: DeCS).  
El ultrasonido no solo facilita el acceso, sino que también  
permite: evaluar la permeabilidad y calibre vascular, identifi-  
car variantes anatómicas, seleccionar el catéter adecuado,  
confirmar la posición de la punta del catéter y detectar com-  
plicaciones inmediatas.  
Abreviaturas  
APTT Tiempo de Tromboplastina Parcial Activada  
AVID Accesos venosos de inserción dificultosa  
CEUS Contrast enhanced ultrasound  
CVC Cateter venoso central  
Por estas razones, cuando se dispone del equipamiento y  
la capacitación adecuada, la técnica ecoguiada debe conside-  
rarse el estándar en la colocación de CVC en pediatría1, 3, 5, 7, 8  
.
El objetivo de esta revisión es ofrecer una guía práctica y es-  
tandarizada sobre el uso de ecografía en la colocación de ac-  
cesos venosos y arteriales pediátricos denominada Guía de  
accesos venosos y arteriales (GAVA) por la abreviatura de  
guía de accesos venosos y arteriales, promoviendo una prác-  
tica precisa y segura.  
GAVA Guía de accesos venosos y arteriales  
IAC Infección asociada a catéter  
PICC Catéter central de inserción periférica  
Guía práctica para la colocación ecoGráfica de accesos venosos y arteriales en pediatría. recomendaciones Gava  
3
punción arterial accidental, hematomas y el número de in-  
tentos necesarios para lograr el acceso, beneficios particular-  
mente relevantes en pacientes pediátricos críticos en quienes  
Variabilidad anatómica e importancia  
de la ecografía  
La anatomía venosa central en la población pediátrica pre-  
senta una variabilidad significativa que influye de manera di-  
recta en el éxito y la seguridad del acceso vascular central. En  
neonatos y niños pequeños, las variaciones en el calibre, la  
colapsabilidad y la relación espacial de las VYI, subclavia/axi-  
lar y VF con estructuras arteriales hacen que la punción basa-  
da únicamente en referencias anatómicas sea poco confiable  
y aumente el riesgo de complicaciones mecánicas, como  
punción arterial, hematomas, neumotórax, trombosis o mal-  
posición del catéter. La ecografía permite realizar un mapeo  
vascular previo que orienta la elección de la vena adecuada,  
considerando posición del paciente, calibre, profundidad,  
presencia de trombos o anomalías, lo que resulta indispensa-  
ble para seleccionar el catéter apropiado y evitar pérdida de  
accesos vasculares futuros9, 10. En particular, la VYI puede en-  
contrarse hipoplásica o desplazada en sentido medial o late-  
ral respecto a la arteria carótida, mientras que la relación  
anatómica de la VF con la arteria femoral cambia con la edad  
y el estado hemodinámico. Del mismo modo, las venas sub-  
clavias y axilares muestran un trayecto variable condicionado  
por la posición del paciente y el desarrollo corporal, lo que  
justifica la necesidad de un abordaje individualizado median-  
la anatomía vascular es más pequeña y variable10, 12  
.
En los casos donde la VYI o la subclavia no son accesibles  
o presentan variantes que dificultan su cateterización, la eco-  
grafía facilita la identificación de venas alternativas seguras,  
como la vena axilar o la basílica proximal, las cuales han mos-  
trado ser factibles incluso en recién nacidos3. El impacto po-  
sitivo de la ecografía sobre la seguridad del paciente y la  
eficiencia del procedimiento ha motivado que múltiples guías  
y consensos internacionales recomienden su uso rutinario  
para el acceso vascular central en pediatría12, 13. La integración  
de la ecografía debe considerarse un estándar de atención,  
sumada al entrenamiento formal y al uso de simuladores  
para acortar la curva de aprendizaje, garantizando procedi-  
mientos seguros, efectivos y adaptados a la variabilidad ana-  
tómica individual de cada paciente.  
Pasos en la metodología GAVA: La secuencia completa de  
los pasos del procedimiento se muestra en la Figura 1.  
Evaluación previa  
Como regla general, antes de la colocación de un catéter se  
debe valorar cuidadosamente la necesidad del procedimien-  
to frente a vías alternativas, minimizando su uso innecesario  
en cada caso. Es fundamental revisar los antecedentes médicos  
del paciente, incluyendo experiencias previas con accesos  
te técnicas de imagen9, 11  
.
Diversos metaanálisis y revisiones sistemáticas han demos-  
trado que el método ecoguiado disminuye la probabilidad de  
Figura 1. Secuencia de pasos para la colocación de un catéter con ecografía.  
4
Volumen 5  
centrales, su localización y posibles complicaciones asocia-  
das. Se debe evaluar la coagulación asegurándose de que la  
prueba de tiempo de tromboplastina parcial activada (APTT)  
sea normal y las plaquetas se encuentren por encima de  
20,000 para usar un procedimiento ecoguiado. Aunque la  
presencia de anticoagulantes o antiagregantes plaquetarios  
no constituye una contraindicación absoluta para la coloca-  
ción del CVC, es recomendable seleccionar sitios de acceso  
que permitan un control más seguro del sangrado, como la  
VYI o VF. Se debe de informar al familiar sobre riesgos y be-  
neficios y realizar el consentimiento informado.  
Se procederá a realizar una ecografía inicial para un ma-  
peo vascular, evaluar permeabilidad de los vasos, calibre, va-  
riaciones anatómicas, detectar menor riesgo de punción a  
estructuras adyacentes y sin presencia de trombos para de-  
terminar el sitio anatómico a puncionar. Puede observarse la  
diferencia entre una vena trombosada y una permeable en el  
Video 1.  
garantizando así una correcta evaluación del flujo sanguíneo  
durante el procedimiento.  
Es importante diferenciar vena de arteria. Las arterias sue-  
len presentarse con forma redondeada, paredes gruesas e  
hiperecogénicas, flujo sistólico, sin válvulas ni modificación  
con maniobras de Valsalva. Por el contrario, las venas son  
ovaladas o de contorno indefinido, con paredes finas, flujo  
bifásico, presencia de válvulas y aumento de tamaño con  
Valsalva. Es importante tener en cuenta que, debido a la  
proximidad arterial, la vena puede aparentar ser pulsátil; por  
ello, se deben considerar todas las características menciona-  
das para una identificación correcta. Esta exploración se rea-  
liza principalmente en modo 2D, pudiendo complementarse  
con Doppler color o pulsado si se requieren aclaraciones adi-  
cionales. El Doppler color resulta útil para confirmar la per-  
meabilidad y las características del flujo. Las principales  
diferencias ecográficas entre arterias y venas se presentan  
en la Tabla 1.  
Se debe configurar la profundidad a utilizar (usualmente 1  
a 3 cm). La ganancia debe regularse para permitir una clara  
diferenciación entre los vasos y el tejido circundante. El  
zoom se utiliza únicamente para vasos pequeños, ya que su  
uso excesivo puede afectar la interpretación de la relación  
anatómica con las estructuras adyacentes. El foco debe ser  
colocado a la altura del vaso sanguíneo, sirviendo esto igual-  
mente para delimitar la distancia de piel al vaso a utilizar. Por  
último, configure el Doppler según el tipo de vaso: para las  
venas se recomienda una escala de 20 a 40 cm/s, para las ar-  
terias de 50 a 80 cm/s, y para venas periféricas hasta 6 cm/s,  
Preparación  
Se debe solicitar un catéter adecuado, que no rebase 1/3 del  
diámetro del vaso. El calibre recomendado según edad y  
peso sin medición ecográfica se resume en la tabla 2. Se debe  
medir la longitud a introducir el catéter a utilizar según edad/  
peso y medición. Para esto, mida la longitud a introducir el  
catéter, para lo cual mida desde el sitio de punción hasta el  
objetivo de ubicar la punta en la unión cavoauricular, conside-  
Tabla 1. Diferencias arteria vena  
Arteria  
Características  
Vena  
Forma  
Redondeada  
Ausente y pulsátil  
Gruesas hiperecogénicas  
No  
Ovalada, indefinida  
Presente  
Compresibilidad  
Paredes  
Finas  
Modificación con Valsalva  
Flujo (doppler)  
Diámetro  
Aumenta diámetro  
Bifásico  
Sistólico  
Menor  
Mayor  
Válvulas  
Ausentes  
Presentes  
Tabla 2. Calibre sugerido según edad y peso del niño  
Peso  
Calibre  
< 5kg  
5- 12 kg  
12- 25 kg  
25- 35 kg  
>35 ks  
3- 3,5 F”  
4 F  
5- 5.5 F  
6 F  
7 F  
Guía práctica para la colocación ecoGráfica de accesos venosos y arteriales en pediatría. recomendaciones Gava  
5
rada el sitio óptimo de posicionamiento. Seleccione únicamen-  
te los lúmenes necesarios según el estado clínico del paciente.  
Se debe de disponer de un set o carro estandarizado con to-  
dos los materiales necesarios, incluidos aquellos estériles, ya  
que aumenta la seguridad y efectividad del procedimien-  
to14, 15. Se utiliza un ecógrafo portátil con sonda de alta fre-  
cuencia (lineal o palo de hockey), funda estéril para el  
transductor y gel estéril.  
Realice su lavado de manos y vestimenta del operador(es).  
Cubra el teclado del ecógrafo con un campo estéril para poder  
manipular los parámetros durante el procedimiento sin com-  
prometer la esterilidad. Una opción es que un segundo ope-  
rador manipule el ecógrafo para mantener la asepsia del  
procedimiento. Se recomienda el uso de mangas estériles  
específicamente diseñadas para ultrasonografía; en su au-  
sencia, se puede cubrir el transductor con una manga quirúr-  
gica estéril, asegurando la presencia de gel entre la sonda y la  
cubierta para mantener una interfaz líquida que permita una  
correcta adquisición de la imagen. Como alternativa, se pue-  
de emplear agua estéril u otra solución líquida estéril en con-  
tacto con la piel del paciente. El gel estéril y el resto del  
equipo de colocación de catéter deben seguir los estándares  
habituales según la zona de acceso. La prioridad es obtener  
la mejor visualización del vaso y su entorno anatómico en la  
fase previa a la punción, sin comprometer la esterilidad del  
equipo.  
Realice la alineación del operador(es), acceso vascular  
elegido y pantalla del ecógrafo, para estar bajo un mismo eje  
visual, asegurando una visión clara y directa durante toda la  
intervención. Evite colocar la pantalla del ecógrafo fuera de  
la dirección del vaso sanguíneo. En caso necesario, corrija la  
configuración del ecógrafo para mejorar la visualización del  
sitio a puncionar. Para asegurar una correlación adecuada  
entre la anatomía real y la imagen ecográfica, se recomienda  
orientar la marca de la pantalla a la izquierda y la marca de la  
sonda hacia cefálica en caso de realizarse en plano o hacia la  
derecha del paciente en caso de realizarse fuera de plano  
(ver más adelante).  
el operador mantiene visión directa del vaso y de la aguja du-  
rante la inserción, pudiendo observar la dinámica de los teji-  
dos y la entrada de la aguja en el vaso en tiempo real.  
Respecto al plano de visión, se distinguen tres moda-  
lidades:  
1. Fuera de plano (o eje corto): En este plano se visuali-  
za el vaso de manera transversal y se debe mantener  
un ángulo de punción de aproximadamente 45°, lo  
que permite observar la relación del vaso con estruc-  
turas adyacentes, aunque el seguimiento de la aguja  
durante su trayecto requiere experiencia16.  
2. En el plano (o eje largo): Se busca la vista longitudinal  
del vaso, con un ángulo de punción de 45–60°, lo  
que permite visualizar tanto el sitio de punción como  
el avance intraluminal del catéter en tiempo real. Las  
técnicas en plano y fuera de plano se ilustran en el  
Video 2.  
3. Oblicuo: consiste en posicionar el transductor de for-  
ma inclinada respecto al eje del vaso, de modo que se  
obtiene simultáneamente una visualización parcial  
longitudinal y transversal del mismo. Esto permite  
identificar el trayecto del vaso y la aguja en un solo pla-  
no, combinando las ventajas de la técnica en eje corto  
(mejor identificación anatómica y relación con es-  
tructuras vecinas) y de la técnica en eje largo (mejor  
control del avance de la aguja). La aguja se intro-  
duce en ángulo de 30–45° respecto a la piel, man-  
teniendo la punta siempre visible en la pantalla  
mediante movimientos finos y alineación constante  
con el haz ultrasónico.  
Durante la punción, es crucial mantener la visualización cons-  
tante de la aguja para evitar atravesar el vaso o lesionar es-  
tructuras vecinas. La confirmación del retorno sanguíneo en  
la jeringa asegura la correcta entrada en la luz del vaso antes  
de continuar con la colocación del catéter.  
Colocación del catéter  
Punción ecoguiada  
Una vez confirmada la correcta punción del vaso, se procede  
a la introducción de la guía bajo control ecográfico directo, lo  
que permite verificar su desplazamiento intraluminal y mini-  
mizar el riesgo de complicaciones, siendo este un paso crítico  
de seguridad. El avance intraluminal de la guía metálica pue-  
de observarse en el Video 3. Proceda con la inserción del di-  
latador y retiro del mismo, para posteriormente introducir el  
catéter cuidadosamente siguiendo el trayecto de la guía has-  
ta alcanzar la longitud previamente estimada. Durante esta  
etapa, la ecografía puede emplearse para corroborar la pro-  
gresión del catéter dentro del vaso y descartar malposiciones  
iniciales, antes de realizar la confirmación definitiva. Retire la  
guía metálica y corrobore su integridad.  
Distribuya los roles en caso de tener dos operadores. En caso  
de tener un operador este manejará simultáneamente la son-  
da y la aguja, utilizando la mano menos hábil para mantener  
la imagen y la mano dominante para la punción. En caso de  
tener dos operadores uno manejará la sonda y/o la botonolo-  
gía y el otro la aguja.  
La punción puede realizarse mediante abordaje ecoasisti-  
do o ecoguiado. En el abordaje ecoasistido, se realiza una  
evaluación ecográfica previa para identificar los puntos ana-  
tómicos, los trayectos vasculares y los límites de estructuras  
cercanas, trazando los puntos de referencia que guiarán la  
punción, la cual se realiza a ciegas. En el abordaje ecoguiado,  
6
Volumen 5  
como lateral, con el objetivo de descartar complicaciones  
mecánicas, principalmente neumotórax y hemotórax. En el  
componente intravascular, se investiga la migración del catéter  
en relación con el vaso canulado. Finalmente, se incorpora  
igualmente la evaluación cardíaca mediante ecocardiografía  
en proyección subcostal hacia la aurícula derecha; en caso de  
visualizarse el catéter dentro de la aurícula, este debe retirar-  
se hasta la posición adecuada. Si no se visualiza, se considera  
adecuadamente posicionado.  
Verificación posterior al procedimiento  
Para corroborar la posición del catéter de manera precisa y  
libre de radiación se realiza ecocardiografía contrastada con  
ultrasonido (CEUS). Para esta técnica se utiliza una mezcla de  
9 ml de solución salina con 1 ml de aire en una jeringa y se  
agita la mezcla, lo cual genera microburbujas responsables  
del contraste ecográfico. Tras la infusión rápida por el caté-  
ter, la visualización del contraste en la aurícula derecha en 2  
segundos indica una posición adecuada de la punta, mientras  
que su aparición tardía o en otras cavidades sugiere malposi-  
ción o trayectos alternativos17, 18. La visualización de micro-  
burbujas durante la CEUS se muestra en el Video 4.  
Realice una evaluación cardíaca mediante ecocardiografía  
en proyección subcostal hacia la aurícula derecha; en caso de  
visualizarse el catéter dentro de la aurícula, este debe retirar-  
se hasta la posición adecuada. Una alternativa para corrobo-  
rar la posición del catéter es la toma de una radiografía. Por  
último, compruebe la permeabilidad del catéter mediante as-  
piración y lavado con solución cristaloide en todas sus luces,  
asegurando un adecuado flujo. Tome muestras sanguíneas en  
caso de ser necesario (p. ej. toma de cultivo sanguíneo). Des-  
carte con ecografía complicaciones relacionadas con el pro-  
cedimiento, como neumotórax, hemotórax o hematomas  
locales, lo que contribuye a una intervención temprana en  
caso de ser necesario.  
Complementariamente, pueden emplearse planos pa-  
raesternales o apicales de cuatro cámaras para descartar lo-  
calización intracardiaca en aurícula o ventrículo derechos. La  
utilización de CEUS permite confirmar la correcta posición al  
observar la aparición de burbujas en la aurícula derecha den-  
tro de los dos segundos posteriores a la inyección, sin nece-  
sidad de visualizar directamente el catéter, constituye un  
criterio de localización adecuada4, 5, 19  
.
Por su parte, el protocolo ECHOTIP propone un abordaje  
estructurado para la navegación y confirmación de la punta  
del catéter en pacientes pediátricos. En accesos venosos  
centrales cuyo trayecto termine en la vena cava superior, la  
primera etapa consiste en confirmar bajo ecografía lineal la  
progresión de la guía dentro del vaso seleccionado, descar-  
tando trayectorias erróneas. Posteriormente, mediante una  
sonda convexa o microconvexa, se obtiene una ventana  
subxifoidea o apical de cuatro cámaras, para realizarse un  
CEUS para buscar sea visible en la aurícula derecha. La visua-  
lización inmediata de este contraste confirma la posición  
correcta de la punta, incluso en ausencia de visualización di-  
recta del extremo distal20.  
Fijación y registro  
Finalmente, se procede a la fijación segura del catéter a la  
piel y a la colocación de un apósito estéril transparente que  
facilite la inspección del sitio de inserción. El registro detalla-  
do del procedimiento en la historia clínica, incluyendo sitio  
de acceso, número de intentos, tipo de abordaje, complica-  
ciones inmediatas y confirmación de la posición, constituye  
un requisito indispensable para garantizar la trazabilidad y la  
seguridad del paciente.  
Técnicas específicas para diferentes abordajes  
vasculares  
Si bien la VYI es la más frecuentemente utilizada en áreas crí-  
ticas, se debe adecuar el acceso al paciente más allá del hábi-  
to y costumbre. La ecografía nos permite ampliar nuestro  
campo de acceso vascular mediante la visualización del vaso  
y de esa manera elegir el acceso que mejor se adapta a nues-  
tro paciente. Las características comparativas de los tres ac-  
cesos principales se resumen en la Tabla 3.  
Otros protocolos de accesos vascular  
Además del GAVA presentada en esta publicación, existen  
otros protocolos ecográficos diseñados para evaluar la posi-  
ción y posibles complicaciones posteriores a la colocación del  
CVC. Entre ellos se destacan el CVC Sono y el ECHOTIP, am-  
bos con utilidad demostrada en población pediátrica.  
Abordaje yugular interno  
La VYI constituye uno de los accesos más utilizados para la  
colocación de un catéter venoso central, dado que se en-  
cuentra superficial y alejada de la pleura, lo que disminuye de  
manera significativa el riesgo de neumotórax1, 4, 7. Su localiza-  
ción facilita un acceso rápido y, en caso de lesión vascular, la  
hemostasia puede lograrse con presión directa sobre el sitio  
de punción. La VYI derecha suele ser la opción preferida, ya  
El protocolo CVC Sono se basa en una exploración sis-  
temática que incluye cuatro componentes principales: la  
localización del catéter, la búsqueda de complicaciones, la con-  
firmación intravascular y la evaluación cardíaca. En primer  
lugar, se determina la posición distal del catéter por exclu-  
sión de localizaciones erróneas. Posteriormente, se realiza  
una exploración torácica dirigida, tanto en región anterior  
Guía práctica para la colocación ecoGráfica de accesos venosos y arteriales en pediatría. recomendaciones Gava  
7
Tabla 3. Diferencias entre femoral, subclavia y yugular  
Característica  
Vena Yugular Interna (YI)  
Vena Subclavia (SC)  
Vena Femoral (VF)  
Localización anatómica Superficial, triángulo de Sedillot  
Detrás del tercio medio de la  
clavícula, fosa infraclavicular  
Pliegue inguinal, medial a la arteria  
femoral proximalmente  
(esternocleidomastoideo y  
clavícula)  
Accesibilidad  
Alta, vaso superficial  
Moderada, parcialmente cubierta Variable, accesible en posición  
por clavícula  
supina  
Riesgo de neumotórax/ Bajo  
hemotórax  
Alto, cercano a pleura  
Nulo  
Compresibilidad  
Alta, hemostasia con presión  
directa  
Limitada, difícil control de  
sangrado en coagulopatías  
Alta, control de sangrado posible  
Preferencia en pediatría Derecha preferida por calibre  
Supraclavicular TBC preferido; útil Menor uso; recomendado con  
mayor y acceso directo a VCS  
en hipovolemia  
tunelización distal para reducir  
riesgo infeccioso  
Tamaño del vaso  
Mayor, fácil canalización  
No colapsable; estable diámetro  
Menor en lactantes; se iguala a YI  
alrededor de 3 años  
Complicaciones  
frecuentes  
Fracaso de canalización, hematoma Neumotórax, hemotórax, lesión  
arterial  
Infección, trombosis  
Técnica ecoguiada  
Alta eficacia: reducción de fracaso Necesaria para evitar pleura; alta  
Útil para minimizar infección y  
trombosis, especialmente con  
tunelización  
85%, complicaciones 73%  
tasa éxito primer intento con  
supraclavicular  
Uso en pacientes con  
coagulopatía  
Requiere precaución  
Contraindicado por dificultad de  
compresión  
Precaución, pero compresible  
Indicaciones especiales Acceso rápido, emergencias,  
Hipovolemia severa o choque  
hemorrágico  
Situaciones donde otros accesos no  
son factibles; menor riesgo  
mecánico pero mayor riesgo  
infeccioso  
seguridad alta  
que desemboca de manera directa en la “vena cava superior  
(VCS) y, por lo general, presenta un calibre mayor en compa-  
ración con la izquierda3. Desde el punto de vista anatómico,  
la VYI se sitúa superficialmente dentro del triángulo de Se-  
dillot, delimitado por las cabezas esternal y clavicular del  
músculo esternocleidomastoideo y la clavícula4. En técnicas  
tradicionales a ciegas, la punción se realiza en el vértice del  
triángulo, dirigiendo la aguja hacia el pezón ipsilateral. Con  
la guía ecográfica, en cambio, es posible seleccionar la zona  
de mayor diámetro y mejor visualización dentro de este  
triángulo, optimizando la seguridad del procedimiento9, 10. En  
población pediátrica, el uso de ecografía ha demostrado re-  
ducir el fracaso en la canalización yugular en un 85% y dismi-  
traindicado en pacientes con alteraciones de la coagulación,  
ya que una eventual lesión vascular no puede controlarse  
con compresión directa1, 4. La VSC discurre por detrás del ter-  
cio medio de la clavícula, quedando oculta por completo bajo  
esta estructura ósea. En la técnica a ciegas, la punción se  
efectúa en la unión del tercio medio con el tercio lateral de la  
clavícula, en la fosa infraclavicular, con dirección hacia la es-  
cotadura esternal. En adultos, la pleura se encuentra apenas  
a 0.5 cm de la pared posterior de la clavícula5, 8  
.
El uso de ecografía permite dos variantes principales:  
Abordaje supraclavicular al tronco braquiocefálico (TBC):  
mantiene un calibre más estable frente a la respiración y  
ofrece comodidad en la manipulación del catéter. La región  
es compresible, facilitando el control del sangrado en caso de  
complicaciones. Presenta altas tasas de éxito al primer inten-  
to, incluso en pacientes pediátricos en situaciones de emer-  
gencia. El abordaje preferido suele ser el TBC izquierdo, ya  
que presenta un trayecto más directo hacia la vena cava su-  
perior y se encuentra más alejado de la arteria subclavia; no  
obstante, queda homolateral al conducto arterioso4. La vi-  
sualización ecográfica y la orientación del transductor se ilus-  
tran en la Figura 2.  
nuir las complicaciones asociadas en un 73%9, 21  
.
Abordaje subclavio  
El acceso en VSC presenta un mayor riesgo de complicaciones  
como neumotórax o hemotórax debido a su proximidad con la  
pleura5, 8. Sin embargo, al tratarse de un vaso no colapsable,  
constituye una alternativa útil en pacientes con hipovolemia  
grave o en estado de choque hemorrágico. Se encuentra con-  
8
Volumen 5  
Figura 2. Tronco braquiocefálico (TBC) vista ecográfica y posición de la sonda. Esquema gráfico y anatómico del abordaje supraclavicular al tronco braquioce-  
lalico, con estructuras principales a identificar vista ecografía en plano o axial. 1. Vena Subclavia 2. Troncobraquiocefalico. El punto muestra la dirección del  
transductor.  
Abordaje infraclavicular a la vena axilar-subclavia: se vi-  
sualiza el vaso en eje longitudinal y se accede en plano. La  
presencia de la clavícula puede dificultar la visualización di-  
recta, por lo que en ocasiones se opta por ingresar desde la  
vena axilar. Hasta el momento, no se han demostrado venta-  
jas claras respecto al abordaje supraclavicular4. Ambas téc-  
nicas ecoguiadas requieren entrenamiento avanzado. Es  
indispensable mantener la visualización continua de la aguja  
y reconocer la pleura durante todo el procedimiento, con el  
fin de prevenir complicaciones graves como neumotórax o  
En cuanto a la anatomía regional, el paquete vasculoner-  
vioso emerge del abdomen a nivel del ligamento inguinal. En  
su trayecto proximal, la VF se localiza medial a la arteria fe-  
moral, aunque conforme se desciende, la arteria tiende a su-  
perponerse sobre la vena, dificultando un acceso seguro4, 22  
.
En lactantes, la VF presenta un calibre menor que el de la  
yugular interna o el tronco braquiocefálico, aunque ambos  
diámetros tienden a igualarse hacia los tres años de edad23. El  
abordaje puede realizarse en plano transversal fuera de plano  
o longitudinal, en función de las características anatómicas del  
paciente y los recursos disponibles. La elección cuidadosa del  
sitio de punción y el uso de técnicas ecoguiadas son determi-  
nantes para reducir el riesgo de complicaciones infecciosas y  
trombóticas. Las vistas ecográficas y el esquema anatómico  
correspondientes se presentan en la Figura 3.  
hemotórax4, 14, 15  
.
Abordaje femoral  
El acceso femoral es menos utilizado debido a la asociación  
descrita en la literatura con un mayor riesgo de infecciones y  
complicaciones trombóticas1, 4. Sin embargo, el desarrollo de  
técnicas de tunelización que permiten insertar el catéter en  
una zona distal al pliegue inguinal ha demostrado reducir sig-  
Abordaje vascular de paciente en decúbito prono  
La colocación de CVC puede convertirse en un verdadero  
reto en ciertas situaciones clínicas y anatómicas. Esto ocurre  
cuando la posición del paciente no es la habitual o cuando la  
nificativamente estos riesgos1, 4, 22  
.
Guía práctica para la colocación ecoGráfica de accesos venosos y arteriales en pediatría. recomendaciones Gava  
9
Figura 3. Vena femoral en eje largo y en eje corto. Esquema gráfico y anatómico del abordaje de la vena femoral, con estructuras principales a identificar vista  
ecográfica. En plano o axial. (Arriba) y en plano o longitudinal (Abajo). 1. Vena femoral 2. Arteria Femoral superficial 3. Arteria femoral profunda. El punto  
muestra la dirección del transductor.  
anatomía de los vasos sanguíneos comunes no permite una  
inserción segura y exitosa. Un ejemplo claro de estos desa-  
fíos se presenta en pacientes en decúbito prono en ventila-  
ción mecánica que no se deba colocar en posición supina,  
pues cualquier intento de cambiarlo podría provocar una  
inestabilidad cardiorrespiratoria grave. La solución en estas  
circunstancias es la inserción ecoguiada del CVC sin cambiar  
vaso yugular guiado por el mismo lado hacia donde el pacien-  
te rota la cabeza (acceso ipsilateral)26, 24  
Equipo estéril: Se prepara un campo estéril y todo el equi-  
po necesario, incluyendo el kit de cateterización, el transduc-  
tor y una cubierta estéril para este.  
Preparación de la piel: El área de inserción se desinfecta  
rigurosamente con una solución antiséptica para minimizar el  
riesgo de infección.  
.
la posición de estabilidad del paciente24, 25  
.
Guía para la colocación de CVC en VY en decúbito prono:  
Con guía ecográfica en tiempo real con transductor lineal o  
“palo de golf” para identificar la VY y guiar la punción de ma-  
nera segura.  
2. Guía Ecográfica y Localización de la Vena  
Identificación: El operador utiliza el ultrasonido en tiempo  
real para visualizar la anatomía del cuello. Busca la VY (el lado  
izquierdo es el más utilizado en esta posición). En decúbito  
prono, la VY puede estar colapsada, por lo que la guía eco-  
gráfica es fundamental. (Ver figura anexa de abordaje yugu-  
lar posterior derecho)  
Pasos  
1. Preparación del Paciente y el Equipo  
Punción: Una vez que se localiza la vena con el ultrasonido,  
el operador decide entre un acceso longitudinal o transversal  
(fuera de plano), según el tipo de transductor disponible.  
La punción se realiza guiando la aguja en tiempo real para  
Posicionamiento: El paciente debe permanecer en decúbito  
prono para mantener la estabilidad respiratoria. Se elige el  
lado de punción basándose en la mejor anatomía vascular y  
se asegura el acceso libre del área a puncionar, accediendo al  
10  
Volumen 5  
visualizar su punta en todo momento. Esto garantiza que la  
aguja penetre la vena de manera segura, evitando estructu-  
ras adyacentes críticas como arterias y nervios24.  
del vaso y se pueden realizar la técnica CEUS visualizando su  
llegada a cavidades cardíacas.  
Fijación: El catéter se fija de manera habitual a la piel del  
paciente. El esquema anatómico y la vista ecográfica del abor-  
daje yugular posterior se observan en la Figura 4 y Video 5.  
3. Canalización y Avance del Catéter  
Técnica de Seldinger: Una vez que la aguja está en la vena se  
introduce la guía flexible a través de ella.  
5. Abordaje de catéter venoso central de inserción periférica  
El catéter central de inserción periférica (PICC), es un tipo de  
catéter intravenoso que se inserta a través de una vena peri-  
férica (generalmente del brazo) y cuyo extremo o punta fina-  
liza en una vena central cerca de su ingreso al corazón (VCS o  
VCI). Al igual que el CVC, el PICC es utilizado para administrar  
tratamientos a largo plazo como medicaciones endovenosas,  
nutrición parenteral, quimioterapia, etc. Además, según el  
calibre también puede utilizarse para expansiones, transfu-  
siones, tratamientos como aféresis y extracción de mues-  
tras de sangre, evitando así múltiples punciones y deterioro  
del capital venoso. El principal beneficio de un PICC es que,  
a diferencia de otros tipos de CVC, se inserta a través de  
una vena periférica, lo que generalmente es menos invasivo  
Avance del catéter: La aguja se retira, dejando el alambre  
guía en la vena. Se debe visualizar la guía con el ecógrafo pa-  
sando dentro del vaso sanguíneo. El operador utiliza el alam-  
bre guía para dilatar el sitio a introducir el catéter y avanzar  
este mismo hasta que su punta se situe en la vena cava supe-  
rior, cerca del corazón. La posición final se puede confirmar  
con ultrasonido con una visión subcostal, sin movilizar al pa-  
ciente a decúbito supino.  
4. Verificación y Fijación  
Confirmación: Se verifica el flujo de sangre a través de cada  
lumen del catéter, se debe visualizar el catéter en el lumen  
Figura 4. Esquema gráfico y anatómico del abordaje yugular derecho posterior en prono y vista ecográfica con estructuras principales a identificar.  
Fuera de plano o axial (Arriba) y En plano o longitudinal (Abajo). 1. Musculo Esternocleidomastoideo, 2. Vena yugular externa, 3. Arteria carótida común,  
4. Vena yugular interna. El punto muestra la dirección del transductor.  
Guía práctica para la colocación ecoGráfica de accesos venosos y arteriales en pediatría. recomendaciones Gava  
11  
y tiene menos riesgos de complicaciones a corto plazo. La  
inserción de un PICC puede llevarse a cabo sin riesgo de  
complicaciones pleuropulmonares ni riesgo clínicamente  
significativos de hematoma o hemorragia local al ser sitios  
fácilmente compresibles.  
El PICC además es un dispositivo usualmente considerado  
como de bajo riesgo para infección asociado a catéter (IAC)  
comparado con un CVC. Por estos motivos, constituye una  
opción especialmente en pacientes oncológicos, inmunosu-  
primidos, portadores de trombocitopenia o coagulopatía, y  
pacientes pequeños.  
Tradicionalmente la colocación del PICC era realizada por  
equipos de radiólogos intervencionistas mediante venografía  
con contraste o fluoroscopía. Tradicionalmente, la mayoría  
de los PICC son colocados al pie de la cama del paciente por  
equipos de enfermeras entrenadas en el método anatómico,  
consistiendo en palpación y visualización de una vena ade-  
cuada, seguida de inserción a ciegas. Actualmente, se ha in-  
crementado el uso POCUS para la colocación de PICC por  
enfermería o personal médico.  
rededor de 4 inserciones para alcanzar un éxito moderado  
inicial29, 30. Presumiblemente, este número podría ser aún  
mayor en pacientes pediátricos.  
En la práctica, el uso del ultrasonido provee información  
para permitir seleccionar el mejor acceso disponible, de la  
profundidad de la vena y del diámetro de la misma, permi-  
tiendo seleccionar adecuadamente el diámetro del catéter,  
permeabilidad de la misma, y la presencia de otras estructu-  
ras adyacentes como arterias y nervios evitando su punción  
accidental. Además, permite guiar en tiempo real la veno-  
punción, detectar complicaciones en forma inmediata, verifi-  
car la dirección de la guía o catéter y verificar la correcta  
localización de la punta31.  
En una actualización del protocolo SIP (Safe Insertion of  
PICCs), descripto por Brescia et al.se propone un Bundle que  
incluye 8 estrategias efectivas diseñadas para garantizar un  
procedimiento más seguro, exitoso y costo-efectivo, minimi-  
zando las complicaciones inmediatas, tempranas o tardías  
asociadas la colocación del PICC32.  
Una revisión sistemática y metaanálisis realizada en pa-  
cientes adultos reportó resultados definitivos demostrando  
un porcentaje global de éxito en la inserción del 81 % cuando  
se utiliza la guía ecográfica en comparación con 70% con la  
técnica de referencia anatómica. También reportaron un nú-  
mero significativamente menor de intentos de punción, me-  
nor tiempo de inserción y mayor satisfacción del paciente. El  
uso de ecografía triplica la probabilidad de éxito en el primer  
intento frente a la técnica anatómica con una tasa de éxito de  
75–80 % con guía ecográfica frente a 40–50% con técnica  
tradicional27. A pesar de los resultados positivos hallados de  
éxito de inserción en el primer intento con guía ecográfica en  
adultos, la evidencia hallada en cuanto a PICC en pediatría es  
inconclusa. En un análisis sistemático y metaanálisis de inser-  
ción de PICC guiada por ultrasonido comparado con la técni-  
ca anatómica en pacientes pediátricos, realizado por Kleidon  
y cols, no se encontró un claro beneficio en el éxito de inser-  
ción en el primer intento, tasa de éxito de inserción global ni  
tiempo de inserción. Sin embargo, la falta de definiciones es-  
tándar de resultados, criterios de inclusión y población de  
estudio limitan su interpretación28. Clínicamente el uso del  
ultrasonido podría proveer una valiosa herramienta en la po-  
blación pediátrica, donde la tasa de fallo en el primer intento  
con la técnica anatómica es particularmente elevada. Esto  
podría deberse a la patología de base de los pacientes, el me-  
nor diámetro de los vasos, mayor cantidad de tejido adiposo  
y las dificultades del procedimiento. Se debe tener en cuen-  
ta, además, que como en todo procedimiento existe una cur-  
va de aprendizaje. En pacientes adultos se demostró que se  
requiere la realización de al menos 15-26 inserciones para al-  
canzar una tasa de éxito superior al 88% en accesos venosos  
guiados por ultrasonido en situaciones de acceso difícil, y al-  
Pasos del protocolo SIP Evaluación  
pre-procedimiento  
1. Elija la vena más apropiada evaluando en forma siste-  
mática las venas del brazo (Ver protocolo RaPeVa  
más adelante).  
2. Técnica de asepsia adecuada: adopte una política es-  
tricta de higiene de manos. Antisepsia de la piel con  
clorhexidina 2% en alcohol 70%, utilice máximas pre-  
cauciones de barrera  
3. Elija tamaño del catéter y sitio de inserción: Evalúe el  
diámetro de la vena para lograr una relación ideal de  
diámetro catéter-vena de 1/3 o menor. (Figura 5) Lo-  
calizar el sitio de salida del catéter en la zona verde  
(tercio medio del brazo, ver método ZIM) 33, si la vena  
más apropiada se encuentra en la zona amarilla con-  
sidere tunelizar el catéter (Figura 6).  
4. Identifique claramente nervio mediano y la arteria  
braquial utilizando el US para evitar su punción acci-  
dental.  
5. Venopunción ecoguiada: acceda a una vena profunda  
del brazo (basílica o cefálica), preferentemente utili-  
zando el abordaje en eje corto, fuera de plano.  
6. Verifique la dirección correcta de la guía a través de  
un escaneo supraclavicular (Protocolo ECHOTIP).  
7. Verificar la correcta posición de la punta a través del  
protocolo ECHOTIP utilizando el contraste con bur-  
bujas.  
8. Asegure el catéter apropiadamente y proteja el sitio de  
inserción (idealmente utilizar métodos de sujeción sin  
suturas y cubrir con membrana transparente).  
12  
Volumen 5  
Figura 5. Vena cefálica con y sin aplicación de Doppler pulsado.  
Figura 6. Zonas para colocación de catéter de inserción periférica centrales (PICC).  
Guía práctica para la colocación ecoGráfica de accesos venosos y arteriales en pediatría. recomendaciones Gava  
13  
32  
bilidades de manejo en escenarios críticos y en pacientes con  
limitaciones anatómicas o clínicas. El acceso a la vena bra-  
quiocefálica por vía supraclavicular se ha consolidado como  
una técnica segura y eficaz en neonatos y lactantes. Su tra-  
yecto directo hacia la vena cava superior y la facilidad de vi-  
sualización ecográfica permiten obtener altas tasas de éxito  
con baja incidencia de complicaciones. Estudios prospecti-  
vos y series clínicas han demostrado su factibilidad en esta  
Protocolo RaPeVa  
Consiste en varios pasos que pueden realizarse en un corto  
tiempo y en forma bilateral. Se exploran los vasos superficia-  
les y profundos del brazo con un transductor lineal de alta  
frecuencia, colocado en forma transversal al miembro y  
perpendicular a la piel, para obtener una vista panorámica  
de las venas y su relación con otras estructuras. Durante esta  
exploración el operador debe: descartar anormalidades  
como trombosis, estenosis, compresión extrínseca, varia-  
ciones anatómicas, etc. Seleccionar una vena con un diáme-  
tro apropiado para reducir el riesgo de trombosis obtener  
una evaluación anatómica completa para seleccionar el pun-  
to de inserción óptimo.  
población35, 36  
.
La vena poplítea constituye una opción útil cuando el ac-  
ceso femoral o yugular no es viable. Se ha reportado su uso  
exitoso en pacientes pediátricos y en contextos especiales  
como los pacientes quemados extensos, donde las venas su-  
perficiales se encuentran comprometidas. La guía ecográfica  
igualmente facilita la identificación del vaso y la colocación  
de PICC, aunque debe considerarse el riesgo de trombosis y  
las limitaciones en la movilidad de la extremidad37. El acce-  
so transhepático representa una alternativa de último re-  
curso en pacientes con oclusiones venosas extensas o  
múltiples intentos fallidos de cateterización. Estudios en  
niños con cardiopatías congénitas y series clínicas han de-  
mostrado que esta vía puede proporcionar acceso central  
confiable para terapias prolongadas, incluyendo nutrición  
parenteral y hemodiálisis. No obstante, requiere una valo-  
ración mixta de ultrasonido, fluoroscopia y/o tomografía,  
experiencia en técnicas intervencionistas y se asocia con un  
mayor riesgo de complicaciones hemorrágicas y disfunción  
El protocolo sugiere una evaluación sistematizada de 7  
pasos:  
1. Visualización de la vena cefálica en la fosa antecubital.  
2. Deslizar el transductor hacia la cara interna del brazo  
hasta visualizar la arteria y venas braquiales (imagen  
de Mickey) y la vena Basílica.  
3. Identificar la vena basílica en el surco húmero-bicipi-  
tal, deslizando el transductor hacia craneal.  
4. Examinar el paquete vásculo-nervioso del brazo.  
5. Moviéndose lateralmente sobre el músculo bíceps,  
visualizar la vena cefálica.  
6. Examinar rápidamente la vena axilar en el área infra-  
clavicular.  
del catéter38, 39  
.
7. Visualizar la VYI, VSC y tronco braquiocefálico en el  
área supraclavicular.  
En conjunto, estos abordajes no tradicionales amplían las  
opciones de tratamiento en la población pediátrica con acce-  
sos venosos limitados. La utilización sistemática de la eco-  
grafía ha permitido mejorar la seguridad y eficacia de estas  
técnicas, ofreciendo una herramienta esencial para los equi-  
¿Dónde debe quedar colocada la punta del PICC en el pacien-  
te crítico?34  
Se recomienda que la punta del PICC quede situada en el  
tercio inferior de la vena cava superior hacia la unión ca-  
voauricular, fuera del saco pericárdico y paralela al eje largo  
de la vena.  
Se recomienda evitar una ubicación proximal al tercio dis-  
tal de la vena cava superior por el alto riesgo de trombosis.  
Se recomienda en pacientes con arritmias auriculares evi-  
tar que la punta del PICC quede ubicada en la aurícula derecha.  
Igualmente, se recomienda la reposición, remplazo o retirada  
de los PICC con posición incorrecta, valorando el riesgo-be-  
neficio en el caso de acceso venoso difícil.  
pos clínicos en escenarios de alta complejidad40  
.
Abordaje Arterial  
El cateterismo arterial ecoguiado en pediatría consiste en el  
uso de ultrasonido en tiempo real para identificar la arteria  
objetivo, seleccionar el sitio óptimo de punción y guiar la in-  
troducción de la aguja y el catéter. Este enfoque ha demos-  
trado aumentar la tasa de éxito y disminuir las complicaciones,  
al ser un procedimiento técnicamente desafiante debido al  
pequeño calibre arterial y la variabilidad anatómica41, 42. El si-  
tio más utilizado es la arteria femoral común; sin embargo,  
también pueden emplearse la radial, la tibial posterior o la  
dorsalis pedis, de acuerdo con la indicación clínica y las carac-  
terísticas del paciente42, 43. Se utiliza igualmente la sonda lineal  
de alta frecuencia, recomendándose la evaluación bilateral de  
las arterias femorales para elegir el vaso de mayor calibre y  
mejor flujo. Se debe evitar el acceso en arterias con diámetro  
<3 mm, por el mayor riesgo de pérdida aguda de pulso y  
Abordaje en sitios anatómicos menos frecuentes  
En pacientes pediátricos con accesos convencionales agota-  
dos, los abordajes vasculares centrales no tradicionales re-  
presentan alternativas valiosas, especialmente con el apoyo  
de la ecografía en tiempo real. Estos accesos incluyen la vena  
braquiocefálica, la vena poplítea y, en casos más complejos,  
los accesos transhepáticos. Cada uno de ellos amplía las posi-  
14  
Volumen 5  
complicaciones43. La técnica más empleada es la punción an-  
terior con micropunción, que reduce el trauma vascular. Con  
ultrasonido se pueden emplear tanto el eje corto o fuera de  
plano donde la arteria se observa en corte transversal y la  
aguja como un punto; y el eje largo o en plano donde la ar-  
teria se visualiza longitudinalmente y la aguja en toda su  
extensión. Este último enfoque es preferido porque dismi-  
nuye la punción de la pared posterior y mejorar el control  
de la punta41, 43. Además, observar el posicionamiento diná-  
mico de la punta de la aguja ha demostrado mejorar la tasa  
de éxito, ya que permite un seguimiento continuo de la pun-  
ta de la aguja, aspecto crítico en vasos de pequeño calibre41.  
La elección del sitio de punción y del catéter debe individua-  
lizarse según el diámetro y la profundidad del vaso, el peso  
del paciente y comorbilidades que pueden influir en la tasa  
de éxito41. Posteriormente de obtener retorno sanguíneo, se  
avanza el catéter y se confirma su correcta posición median-  
te ecografía y valoración clínica. El ultrasonido ha demostra-  
do reducir complicaciones agudas (vasoespasmo, pérdida de  
pulso, disección arterial) y crónicas (retardo del crecimiento  
de la extremidad, necrosis femoral capital), con tasas meno-  
res al 5% en centros con experiencia42, 43. Por ello, la literatura  
actual respalda su uso rutinario en la canalización arterial pe-  
diátrica, tanto en unidades de cuidados intensivos como en  
el quirófano y en procedimientos intervencionistas41, 42. La  
identificación ecográfica de la arteria radial se muestra en  
la Figura 7.  
Conclusiones  
La colocación de accesos vasculares ecoguiados en pediatría  
representa actualmente el estándar de atención debido a su  
capacidad en aumentar la seguridad del procedimiento,  
mejorar la tasa de éxito en el primer intento y reducir compli-  
caciones asociadas al mismo. Como lo demuestra la eviden-  
cia, la ecografía no solo facilita la identificación de estructuras  
vasculares y su relación anatómica, sino que también permi-  
te confirmar en tiempo real la correcta posición de la guía y  
del catéter. Así mismo, puede detectar de manera temprana  
la localización errónea y prevenir sus complicaciones. En esta  
revisión presentamos nuestro protocolo GAVA, una manera  
estandarizada de colocar accesos venosos y arteriales ecoa-  
sistidos basados en la elección correcta en base al contexto  
del paciente (Anexos 1 y 2). Se ha demostrado que el uso de  
guías y protocolos estandarizados, sumado a la capacitación  
continua y al entrenamiento con simulación clínica, contribu-  
ye a disminuir la variabilidad operatoria y fortalece la calidad  
en la atención. Herramientas avanzadas para comprobar la  
correcta colocación, como el CEUS, optimizan el control post  
procedimiento y reducen la dependencia de métodos radio-  
lógicos, minimizando la exposición a radiación en la pobla-  
ción pediátrica.  
En este contexto, la implementación sistemática de la eco-  
grafía en la práctica clínica debe ser considerada una compe-  
tencia esencial para los profesionales que atienden pacientes  
Figura 7. Visualización de arteria radial en distintos modos. A. Modo bidimensional. B. Doppler pulsado. C. Doppler Color.  
Guía práctica para la colocación ecoGráfica de accesos venosos y arteriales en pediatría. recomendaciones Gava  
15  
6. Mitchell EO, Jones P, Snelling PJ. Ultrasound for pediatric peri-  
pheral intravenous catheter insertion: A systematic review. Pe-  
7. Singh Y, Tissot C, Fraga MV, Yousef N, Cortes RG, Lopez J, et al.  
International evidence-based guidelines on Point of Care Ultra-  
sound (POCUS) for critically ill neonates and children issued by  
the POCUS Working Group of the European Society of Paedia-  
tric and Neonatal Intensive Care (ESPNIC). Crit Care  
8. Safety Committee of Japanese Society of Anesthesiologists.  
Practical guide for safe central venous catheterization and ma-  
pediátricos críticos, siendo ésta la manera de realizar una  
práctica más segura, eficaz y alineada con los estándares in-  
ternacionales de calidad y seguridad del paciente.  
Autor de correspondencia  
Javier Ponce  
Hospital Dr. Guillermo Rawson, San Juan, Argentina. Miembro fun-  
dador USPed Latinoamérica.  
nagement 2017.  
org/10.1007/s00540-019-02702-9.  
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puncture: calling for Pythagoras’ help. Crit Care 2018;22:292.  
Loa autores declaran la ausencia de conflicto de interés.  
Agradecimientos  
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cobone E, et al. ECHOTIP-Ped: A structured protocol for ultra-  
sound-based tip navigation and tip location during placement of  
central venous access devices in pediatric patients. J Vasc Access  
12. Yang EJ, Ha HS, Kong YH, Kim SJ. Ultrasound-guided internal  
jugular vein catheterization in critically ill pediatric patients.  
kjp.2015.58.4.136.  
13. Practice guidelines for central venous access 2020: An updated  
report by the American society of anesthesiologists task force  
on central venous access. Anesthesiology 2020;132:8–43.  
14. Pittiruti M, Annetta MG, D’andrea V. Point-of-care ultra-  
sound for vascular access in neonates and children. Eur J  
023-05378-2.  
Nuestro reconocimiento al colega Pablo Bravo Figueroa de  
Chile por su valiosa colaboración aportando imágenes y vi-  
deos. Extendemos también nuestro agradecimiento a la co-  
munidad de USPed Latinoamérica, cuyo trabajo conjunto ha  
sido un motor fundamental para el crecimiento y la colabora-  
ción transnacional en este campo.  
Como citar este artículo:  
[1] Javier Ponce, Edgar Ramón Chávez Robles, María Cecilia Gar-  
cia, Daniela Patricia Vallejos Vidal, Luis Fernando Sabajan Gómez,  
Kasey Fuentes Bernal, Lellis Figueroa, Alfredo Carlos Rodríguez-  
Portelles, David Pascual Rojas Flores, and Rielka Marietta Miranda  
Isaguirre. 2026. Guía práctica para la colocación ecográfica de  
accesos venosos  
y
arteriales en pediatría: recomendaciones  
GAVA. CRITICAL CARE & EMERGENGY MEDICINE 5, (January  
15. Shen P, Yu J, Zhu F, Lyu J, Zhao H. Optimizing ultrasound  
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med.2025.02.020.  
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org/10.1038/ki.2014.162.  
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org/10.1542/peds.2018-1719.  
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insertion-related complication using bedside ultrasound: the  
TA.0b013e3182128546.  
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Volumen 5  
20. Oulego-Erroz I, Alonso-Quintela P, Domínguez P, Rodríguez-  
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Ultrasound-guided supraclavicular cannulation of the bra-  
chiocephalic vein in infants: a retrospective analysis of a  
case series: Ultrasound-guided cannulation of the brachio-  
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Guía práctica para la colocación ecoGráfica de accesos venosos y arteriales en pediatría. recomendaciones Gava  
17  
Videos:  
Anexos:  
Video 1. Vena trombosada (A) y vena sin trombosis (B y C).  
Anexo 1. Lista de cotejo para colocación ecográfica de  
catéteres.  
Video 2. Punción en simulador. A. Punción en plano. B. Pun-  
ción fuera de plano sobre simulador.  
Anexo 2. Protocolo guía para accesos venosos y arteriales  
(GAVA).  
Video 3. Guía metálica intravascular.  
Video 4. Ecografía contrastada (CEUS) en cavidades dere-  
chas para evaluar la localización de la punta del catéter.  
Video 5. Ejemplo de colocación de catéter venoso central  
yugular izquierdo posterior ecoguiado en decúbito prono en  
paciente bajo ventilación de alta frecuencia con catéter ve-  
noso central (CVC) yugular derecho previo disfuncional. B.  
Punción ecoguiada en eje longitudinal con transductor lineal.  
C. Verificación de la guía por ecografía previo a dilatación  
vascular. D. Fijación y colocación de apósito estéril en nuevo  
CVC. E. Radiografía de tórax con nuevo CVC yugular izquier-  
do funcional.  
ISSN: 2992-6785  
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tional License (CC BY 4.0) .