Guía práctica para la colocación ecoGráfica de accesos venosos y arteriales en pediatría. recomendaciones Gava
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y tiene menos riesgos de complicaciones a corto plazo. La
inserción de un PICC puede llevarse a cabo sin riesgo de
complicaciones pleuropulmonares ni riesgo clínicamente
significativos de hematoma o hemorragia local al ser sitios
fácilmente compresibles.
El PICC además es un dispositivo usualmente considerado
como de bajo riesgo para infección asociado a catéter (IAC)
comparado con un CVC. Por estos motivos, constituye una
opción especialmente en pacientes oncológicos, inmunosu-
primidos, portadores de trombocitopenia o coagulopatía, y
pacientes pequeños.
Tradicionalmente la colocación del PICC era realizada por
equipos de radiólogos intervencionistas mediante venografía
con contraste o fluoroscopía. Tradicionalmente, la mayoría
de los PICC son colocados al pie de la cama del paciente por
equipos de enfermeras entrenadas en el método anatómico,
consistiendo en palpación y visualización de una vena ade-
cuada, seguida de inserción a ciegas. Actualmente, se ha in-
crementado el uso POCUS para la colocación de PICC por
enfermería o personal médico.
rededor de 4 inserciones para alcanzar un éxito moderado
inicial29, 30. Presumiblemente, este número podría ser aún
mayor en pacientes pediátricos.
En la práctica, el uso del ultrasonido provee información
para permitir seleccionar el mejor acceso disponible, de la
profundidad de la vena y del diámetro de la misma, permi-
tiendo seleccionar adecuadamente el diámetro del catéter,
permeabilidad de la misma, y la presencia de otras estructu-
ras adyacentes como arterias y nervios evitando su punción
accidental. Además, permite guiar en tiempo real la veno-
punción, detectar complicaciones en forma inmediata, verifi-
car la dirección de la guía o catéter y verificar la correcta
localización de la punta31.
En una actualización del protocolo SIP (Safe Insertion of
PICCs), descripto por Brescia et al.se propone un Bundle que
incluye 8 estrategias efectivas diseñadas para garantizar un
procedimiento más seguro, exitoso y costo-efectivo, minimi-
zando las complicaciones inmediatas, tempranas o tardías
asociadas la colocación del PICC32.
Una revisión sistemática y metaanálisis realizada en pa-
cientes adultos reportó resultados definitivos demostrando
un porcentaje global de éxito en la inserción del 81 % cuando
se utiliza la guía ecográfica en comparación con 70% con la
técnica de referencia anatómica. También reportaron un nú-
mero significativamente menor de intentos de punción, me-
nor tiempo de inserción y mayor satisfacción del paciente. El
uso de ecografía triplica la probabilidad de éxito en el primer
intento frente a la técnica anatómica con una tasa de éxito de
75–80 % con guía ecográfica frente a 40–50% con técnica
tradicional27. A pesar de los resultados positivos hallados de
éxito de inserción en el primer intento con guía ecográfica en
adultos, la evidencia hallada en cuanto a PICC en pediatría es
inconclusa. En un análisis sistemático y metaanálisis de inser-
ción de PICC guiada por ultrasonido comparado con la técni-
ca anatómica en pacientes pediátricos, realizado por Kleidon
y cols, no se encontró un claro beneficio en el éxito de inser-
ción en el primer intento, tasa de éxito de inserción global ni
tiempo de inserción. Sin embargo, la falta de definiciones es-
tándar de resultados, criterios de inclusión y población de
estudio limitan su interpretación28. Clínicamente el uso del
ultrasonido podría proveer una valiosa herramienta en la po-
blación pediátrica, donde la tasa de fallo en el primer intento
con la técnica anatómica es particularmente elevada. Esto
podría deberse a la patología de base de los pacientes, el me-
nor diámetro de los vasos, mayor cantidad de tejido adiposo
y las dificultades del procedimiento. Se debe tener en cuen-
ta, además, que como en todo procedimiento existe una cur-
va de aprendizaje. En pacientes adultos se demostró que se
requiere la realización de al menos 15-26 inserciones para al-
canzar una tasa de éxito superior al 88% en accesos venosos
guiados por ultrasonido en situaciones de acceso difícil, y al-
Pasos del protocolo SIP Evaluación
pre-procedimiento
1. Elija la vena más apropiada evaluando en forma siste-
mática las venas del brazo (Ver protocolo RaPeVa
más adelante).
2. Técnica de asepsia adecuada: adopte una política es-
tricta de higiene de manos. Antisepsia de la piel con
clorhexidina 2% en alcohol 70%, utilice máximas pre-
cauciones de barrera
3. Elija tamaño del catéter y sitio de inserción: Evalúe el
diámetro de la vena para lograr una relación ideal de
diámetro catéter-vena de 1/3 o menor. (Figura 5) Lo-
calizar el sitio de salida del catéter en la zona verde
(tercio medio del brazo, ver método ZIM) 33, si la vena
más apropiada se encuentra en la zona amarilla con-
sidere tunelizar el catéter (Figura 6).
4. Identifique claramente nervio mediano y la arteria
braquial utilizando el US para evitar su punción acci-
dental.
5. Venopunción ecoguiada: acceda a una vena profunda
del brazo (basílica o cefálica), preferentemente utili-
zando el abordaje en eje corto, fuera de plano.
6. Verifique la dirección correcta de la guía a través de
un escaneo supraclavicular (Protocolo ECHOTIP).
7. Verificar la correcta posición de la punta a través del
protocolo ECHOTIP utilizando el contraste con bur-
bujas.
8. Asegure el catéter apropiadamente y proteja el sitio de
inserción (idealmente utilizar métodos de sujeción sin
suturas y cubrir con membrana transparente).